miércoles, 27 de junio de 2012


                            Un fin de semana ajetreado


El fin de semana del 9 y 10 de junio fue uno de aquellos fines de semana productivos, bien aprovechados, que se presentan de tanto en tanto y te hacen sentir totalmente dedicada y entregada a tu profesión.

El viernes 8 por la tarde asistí a la presentación de la red Vértice, celebrada en Barcelona, mi ciudad natal.

Aunque actualmente no vivo en Barcelona, solo estoy a unos 45 km, por lo que no podía desaprovechar esta oportunidad de interactuar con mis compañeros de profesión y de averiguar todo lo posible acerca de esta organización. Vértice, la red española de asociaciones de traductores, intérpretes y correctores, se fundó hace tres años para intentar agrupar y coordinar las actuaciones de la multiplicidad de asociaciones de traductores de España, como AATI, ACE Traductores, ACEC, AGPTI, AIPTI, APTIC, APTIJ, ASATI, Asetrad, ATIJC, ATRAE, EIZIE, MET, TREMÉDICA, UniCo, XARXATIV... El encuentro fue muy interesante, pues asistieron miembros de casi todas las asociaciones que la componen, cuya misión fue presentar a la organización concreta a la que representaban. Como colofón, hubo un brindis para celebrar la reciente detención en Barcelona de un matrimonio que se había dedicado a estafar a traductores durante unos diez años. A la mañana siguiente, me dirigí al hotel Catalonia, en la plaza Catalunya, en pleno centro de la ciudad condal, para asistir a la «2012 ProZ.com International Conference». Yo estoy casi en la mitad de la foto, dentro del circulito rojo.

La conferencia fue todo aquello que había esperado y más. Asistieron a ella unos 200 traductores de todo el mundo y nos brindó la oportunidad de ampliar conocimientos sobre temas diversos relacionados con la traducción (nuevas herramientas, nuevos materiales de almacenamiento de datos, técnicas de negociación, aspectos legales, contratos de confidencialidad, creatividad, recursos en línea, redes sociales, crowdsourcing, etc.). De hecho, si algún fallo le encontré al evento, fue la imposibilidad de multiplicarme por dos para poder asistir así a todas las charlas que se celebraron (siempre había dos desarrollándose al mismo tiempo en dos salas distintas). La organizadora del evento, Patricia de Gispert, fue un ejemplo de eficiencia y aseguró la marcha fluida y sin contratiempos del mismo (haberlos, los hubo —incluida la cancelación a última hora de dos de las charlas debido a desafortunadas circunstancias personales de dos de los ponentes—, pero Patricia los gestionó de manera rápida y eficaz).

Además del crecimiento profesional que supuso mi asistencia, durante estos dos días tuve la gran satisfacción de conocer personalmente a algunos de los colegas con los que había entablado amistad, a lo largo de los años, a través de los foros de las tres asociaciones de traductores a las que pertenezco: APTIC (Associació Professional de Traductors i Intèrprets de Catalunya), IOL (Institute of Linguists) y Tremédica (Asociación Internacional de Traductores y redactores de Medicina y Ciencias Afines). Nuevos lazos de amistad surgieron de estos encuentros, que espero que perduren siempre.

Asimismo, conocí a traductores con quienes no había tenido contacto anteriormente, y saludé a otros a quienes conocía de previas reuniones/congresos/cursillos.

Al final del día, el domingo 10 de junio, me sentía satisfecha conmigo misma, un poquito más sabia, con más energía y ganas de seguir adelante en esta profesión que escogí para poder volver a vivir en el país que me vio nacer y de la que disfruto cada segundo.